Incautan más de mil toneladas de madera impregnada con drogas en los puertos de Arica, San Antonio y Valparaíso
La investigación desarrollada por la Fiscalía de Arica, la Policía Marítima y el Servicio Nacional de Aduanas permitió detectar 45 contenedores con carga contaminada. Las autoridades estiman que contendrían más de 100 toneladas de sustancias ilícitas, principalmente cocaína y ketamina.

La Fiscalía de Arica, la Policía Marítima y el Servicio Nacional de Aduanas informaron la incautación de 1.080,8 toneladas de madera impregnada con distintas drogas en los puertos de Arica, San Antonio y Valparaíso.
El resultado de la investigación fue destacado en el Puerto de Arica por el fiscal nacional, Ángel Valencia, y el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau.
Según informaron las instituciones a cargo del procedimiento, se trataría de la mayor incautación en la historia de Chile, considerando que entre un 10% y un 20% de cada carga de madera contaminada correspondería a sustancias ilícitas. De acuerdo con esa estimación, el operativo involucraría más de 100 toneladas de droga, principalmente clorhidrato de cocaína y ketamina.
Las cargas fueron detectadas mediante análisis y perfilamiento, el trabajo de binomios caninos de la Policía Marítima y Aduanas, y el uso de tecnologías especializadas. Los hallazgos fueron confirmados mediante análisis realizados por el Instituto de Salud Pública (ISP).
Este resultado se da en el marco de un foco investigativo dirigido por la Unidad de Inteligencia y Crimen Organizado de la Fiscalía Regional de Arica y Parinacota, relacionado con delitos de crimen organizado vinculados a los puertos de Arica e Iquique. Asimismo, el procedimiento constituye la operación más importante realizada por el Departamento de Inteligencia e Investigaciones Policiales Marítimas (Dipolmar) junto a la Unidad de Fiscalización de Drogas y Delitos Conexos de la Aduana de Arica.
Tras seis meses de investigación y en coordinación con la Armada de Chile y el Servicio Nacional de Aduanas de Valparaíso y San Antonio, fueron detectados 45 contenedores con madera impregnada con cocaína, ketamina y otras sustancias.
Entre los compuestos identificados también se encontraban cafeína, lidocaína, éster metílico de ecgonina y xilazina. Algunas de estas sustancias son utilizadas como agentes de corte o dilución en el procesamiento de drogas.
Madera proveniente de Bolivia
Los antecedentes reunidos durante la investigación permitieron establecer que las cargas de madera provenían de Bolivia y eran utilizadas como método de ocultamiento para enviar sustancias ilícitas a mercados internacionales.
Los cargamentos tenían como posibles destinos Alemania, Bélgica, Francia, República Checa, Marruecos, Estados Unidos, España, Portugal, Italia, México, Nueva Zelanda, Panamá, Mauricio, Reino Unido y República Dominicana.
Durante el período investigativo, se estableció una sofisticada modalidad criminal consistente en la impregnación química de sustancias ilícitas en productos forestales destinados a la exportación, con el objetivo de dificultar su detección mediante controles convencionales.
Durante el período investigativo, se logró establecer una sofisticada modalidad criminal consistente en la impregnación química de sustancias ilícitas en productos forestales destinados a exportación, método que tiene por finalidad obstaculizar la detección mediante controles convencionales, utilizando procesos químicos avanzados que requieren posteriormente laboratorios especializados para la extracción y recuperación de la droga, aprovechando además estructuras logísticas vinculadas al comercio internacional para dificultar la acción de los organismos de control.
Según los antecedentes recopilados, las organizaciones criminales utilizarían a Chile como plataforma logística para trasladar las cargas hacia puertos de Europa, Norteamérica, Oceanía y África.
Las autoridades estimaron que las sustancias contenidas en las cargas podrían haber permitido elaborar más de 584 millones de dosis y generar ganancias superiores a los 8.334 millones de dólares en mercados europeos, considerando su extracción, refinamiento y distribución.
El análisis investigativo también permitió identificar rutas marítimas, empresas vinculadas, perfiles de exportación y características específicas de las cargas. Estos antecedentes continúan siendo analizados en coordinación con organismos nacionales e internacionales especializados en el combate al narcotráfico y el crimen organizado.
