La historia detrás de “El viaje de Pakari”, la obra familiar que vuelve a escena este 22 de mayo en Arica
Con un equipo de más de 30 personas, la producción familiar combina teatro, música, danza y marionetas para dar vida a una historia sobre identidad y autodescubrimiento, en un montaje construido con autogestión, trabajo colectivo y talento ariqueño.

“El viaje de Pakari” continúa su recorrido en Arica con una nueva función este 22 de mayo, sostenida por el arduo trabajo de un equipo local que ha dado vida a una producción familiar de gran despliegue.
La idea original nació en 2012, a partir de una obra escrita por Ricardo Rodríguez. Años más tarde, en 2019, el texto fue reescrito con la intención de concretar un primer montaje en Arica. Sin embargo, las exigencias de la obra, sumadas al contexto del estallido social y posteriormente la pandemia, hicieron que el proyecto quedara detenido.
El impulso definitivo llegó en enero de 2025, cuando surgió nuevamente la posibilidad de llevar la obra al escenario. Esta vez, el proceso se retomó con un nuevo equipo de trabajo y con la incorporación de Luis Faúndez en la dirección musical y Marcela Ramos en la dirección coreográfica.
Desde ese momento comenzó una etapa de ajustes al guion y construcción escénica que se extendió entre marzo y agosto de 2025. Durante esos meses se desarrolló la producción musical de las canciones, la creación de las coreografías y la elaboración de las marionetas que forman parte de la obra, estas últimas a cargo de Carlos Cortés.
La historia sigue a Pakari, una protagonista que emprende un viaje de autodescubrimiento en medio de una etapa marcada por las dudas, la necesidad de encajar y las decisiones sobre su propio futuro. A partir de ese recorrido, la obra aborda la libertad de construir la propia identidad, la importancia de imaginar relaciones libres de violencia y la posibilidad de entregar a las nuevas generaciones contenidos que inspiren cambios y transformaciones.

El esfuerzo detrás de la puesta en escena
Levantar una producción de estas características en Arica no ha sido un proceso simple. Desde la agrupación destacan que el montaje ha implicado una importante gestión y autogestión de recursos, ya que no fue desarrollado mediante fondos públicos.
El desafío es mayor si se considera que la obra involucra a más de 30 personas en una puesta en escena interdisciplinaria, donde confluyen actuación, música, danza, diseño, técnica, producción y trabajo visual.
A esto se suman las dificultades propias del desarrollo artístico en la región. Según plantean desde el equipo, Arica cuenta con limitadas posibilidades para generar auspicios o alianzas que permitan sostener proyectos de esta envergadura.
También advierten que la región dispone de pocos espacios adecuados para espectáculos escénicos de mayor escala. Si bien valoran el esfuerzo de los equipos humanos que trabajan en estos recintos, señalan que persisten carencias técnicas y espaciales que dificultan la creación de propuestas locales con mejores estándares de producción.
Otro de los puntos que mencionan es la falta de escuelas de arte y de mayores instancias de perfeccionamiento para artistas locales, lo que genera una brecha tanto en la formación de nuevas audiencias como en el fomento de nuevas creaciones e intercambios entre creadoras y creadores de la zona.
En ese contexto, “El viaje de Pakari” aparece no solo como una obra familiar, sino también como una muestra del esfuerzo que realizan artistas y gestores locales para levantar propuestas escénicas desde Arica, pese a las limitaciones de financiamiento, infraestructura y formación artística.
Entradas para la nueva función
La nueva función se realizará el viernes 22 de mayo a las 19:30 horas en el Teatro Municipal de Arica. Las entradas se pueden adquirir en Café Único, ubicado en 18 de Septiembre, frente a la Universidad Santo Tomás; también en la Escuela de Ballet de Marcela Ramos; o de manera online a través del sitio web www.elviajedepakari.com/entradas

El equipo que hace posible “El viaje de Pakari”
Dirección y dramaturgia: Ricardo Rodríguez Pino
Dirección y producción musical: Luis Faúndez Ríos
Dirección coreográfica: Marcela Ramos Pizarro
Producción: Marcela Araya Castillo
Actuación: Claudia Ojeda Moya, Marcela Araya Castillo, Alenei Antecao, Juan Pablo Rivera Moragrega, Daniel Carrasco Bugueño y Fernanda del Campo
Música: René del Campo
Sonido: Jorge Lee
Iluminación: Víctor Casanova
Bailarinas y bailarines: Antonia Grego Cortés, Sofía Valverde Aranda, Inelia Juyumaya Rojas, Javiera Vega Olivares, Josefina Cuevas Montano, Martina Elizondo Mancilla, Tomás Felgueras Lillo, Rafaela Benavente Espinoza, Gabriela Miranda, Javiera Tejeda y Daniel Lamilla
Registro: Manuel Peña y Claudia Guzmán
