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CORE de Arica y Parinacota votará millonario financiamiento regional para erradicación en Cerro Chuño

La iniciativa presentada por el Minvu contempla más de $3.292 millones para demoler viviendas y retirar residuos. La votación abre el debate sobre el uso de recursos regionales en una medida vinculada a una problemática histórica que también involucra responsabilidades del nivel central.

Imagen: Gobierno Regional Arica y Parinacota

El Consejo Regional de Arica y Parinacota deberá votar este miércoles 13 de mayo una millonaria asignación de recursos para financiar la primera etapa del programa de saneamiento y demolición en Cerro Chuño, uno de los sectores más complejos de la ciudad por su historia de contaminación por polimetales, ocupaciones irregulares y problemas asociados a seguridad pública.

La iniciativa, denominada “Saneamiento programa demolición Cerro Chuño, Etapa 1, Arica”, fue presentada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y considera una inversión de más de $3.292 millones para demoler viviendas, retirar fundaciones y arranques domiciliarios, además del traslado controlado de residuos por la presencia de asbesto cemento en techumbres.

De esta manera, se busca dar cumplimiento a la orden de demolición que Cerro Chuño mantiene desde el año 2017. A la fecha, solo 172 viviendas habrían sido derribadas, mientras que otras 877 permanecerían con procesos pendientes.

La eventual aprobación del financiamiento, sin embargo, instala una discusión relevante en torno al uso de recursos regionales para ejecutar una medida que forma parte de una problemática histórica vinculada a políticas habitacionales, contaminación ambiental, seguridad pública y ocupación irregular de terrenos.

El punto genera atención debido a que los recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), están orientados a financiar acciones de desarrollo social, económico y cultural en las regiones. Por ello, su uso para la demolición y saneamiento de Cerro Chuño abre un debate: si se trata de una respuesta urgente a una crisis local o de una carga financiera que debiera ser asumida principalmente por el nivel central.

De aprobarse la asignación, el programa permitiría iniciar una nueva etapa en el proceso de erradicación de Cerro Chuño. Al mismo tiempo, la magnitud de la inversión y el origen de los recursos dejan abierta la discusión sobre el rol que deberán asumir tanto el Gobierno Regional como el Ejecutivo en el financiamiento de una solución definitiva para un problema que se arrastra por años en Arica.